NUESTROS TRABAJOS

BENDICIÓN STMO. CRISTO

RETABLO CERÁMICO. EJECUCIÓN

SANTA TERESA Y SU ORACIÓN

5º CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE STA. TERESA DE JESÚS 2015

IGUAL DE VÁLIDAS SIGUEN SIENDO HOY ESTAS PALABRAS DEL YA BEATO JUAN PABLO II. SIGUE VELANDO POR NOSOTRAS, STO. PADRE

jueves, 28 de julio de 2011

CONSAGRACIÓN A NUESTRA MADRE SANTÍSIMA DEL CARMEN


¡Oh, María, Madre y Reina del Carmelo!, hoy acudo a tus plantas para consagrarme a Ti, pues toda  mi vida es poco para pagarte las muchas gracias y bendiciones que de Dios he recibido por tus manos.
Y, porque miras con ojos de especial benevolencia a los que visten tu santo Escapulario, te ruego que, con tu fortaleza sostengas mi fragilidad; que con tu sabiduría ilumines las tinieblas de mi inteligencia; y aumentes en mí la fe, la esperanza, la caridad, a fin  de que cada día pueda rendirte el  humilde obsequio de mi servicio.
Que tu Escapulario atraiga sobre mí perennemente las miradas de tu misericordia, y me sea prenda de tu especial protección en la lucha cotidiana, para que persevere en la fidelidad a tu divino Hijo y a Ti. Que él aparte de mí cuanto de pecado hay en la vida, y me recuerde constantemente la necesidad de contemplarte y de revestirme de tus virtudes.
Desde ahora, prometo esforzarme en vivir suavemente unido a tu espíritu, y ofrecerlo todo a JESÚS por tus manos purísimas, y convertir mi vida en espejo de humildad, castidad, paciencia, caridad y espíritu de oración.
¡Oh, Madre amantísima!, soténme con tu amor indefectible para que yo, indigno pecador, pueda cambiar un día tu Escapulario por el vestido de bodas, y habitar Contigo y con los Santos del Carmelo en el Reino de tu Hijo. Amén.

lunes, 25 de julio de 2011

APÓSTOL SANTIAGO. PATRONO DE ESPAÑA



¡Santiago Apóstol rogad por España para que sea siempre fiel al Evangelio de Jesucristo!






Queridos amigos y hermanos del blog: el apóstol Santiago, primer apóstol mártir, viajó desde Jerusalén hasta Cádiz (España). Como sus predicaciones no fueron bien recibidas, se trasladó posteriormente a Zaragoza. Ahí se convirtieron muchos habitantes de la zona. Estuvo predicando también en Granada, ciudad en la que fue hecho prisionero junto con todos sus discípulos y convertidos. Santiago llamó en su ayuda a la Virgen María, que entonces vivía aún en Jerusalén, rogándole lo ayudase. La Virgen le concedió el favor de liberarlo y le pidió que se trasladara a Galicia a predicar la fe, y que luego volviese a Zaragoza.

Santiago cumplió su misión en Galicia y regresó a Zaragoza, donde corrió muchos peligros. Una noche, el apóstol estuvo rezando intensamente con algunos discípulos junto al río Ebro, cerca de los muros de la ciudad, pidiendo luz para saber si debía quedarse o huir. Él pensaba en María Santísima y le pedía que rogara con él para pedir consejo y ayuda a su divino Hijo Jesús, que nada podía entonces negarle. De pronto, se vio venir un resplandor del cielo sobre el apóstol y aparecieron sobre él los ángeles que entonaban un canto muy armonioso mientras traían una columna de luz, cuyo pie, en medio de un rayo luminoso, señalaba un lugar, a pocos pasos del apóstol, como indicando un sitio determinado.

Sobre la columna, se le apareció la Virgen María. Santiago se levantó del lugar donde estaba rezando de rodillas, y recibió internamente el aviso de María de que debía erigir de inmediato una iglesia allí; que la intercesión de María debía crecer como una raíz y expandirse. María le indicó que, una vez terminada la iglesia, debía volver a Jerusalén. Santiago se levantó, llamó a los discípulos que lo acompañaban, que habían oído la música y visto el resplandor; les narró lo demás, y presenciaron luego todos cómo se iba desvaneciendo el resplandor de la aparición. En el lugar de la aparición, se levantó lo que hoy es la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, un lugar de peregrinación famoso en el mundo entero que no fue destruido en la guerra civil española (1936-1939), puesto que las bombas que se lanzaron no explotaron, pudiéndose hoy en día verse expuestas en el interior de la Basílica.

Santiago partió de España, para trasladarse a Jerusalén, como María le había ordenado. En este viaje visitó a María en Éfeso. María le predijo la proximidad de su muerte en Jerusalén, y lo consoló y lo confortó en gran manera. Santiago se despidió de María y de su hermano Juan, y se dirigió a Jerusalén, donde al poco tiempo fue hecho prisionero.

Fue llevado al monte Calvario, fuera de la ciudad. Durante el recorrido, estuvo predicando y aún fue capaz de convertir a algunas personas. Cuando le ataron las manos, dijo: "Vosotros podéis atar mis manos, pero no mi bendición y mi lengua". Un tullido que se encontraba a la vera del camino, clamó al apóstol que le diera la mano y lo sanase. El apóstol le contestó: "Ven tú hacia mí y dame tu mano". El tullido fue hacia Santiago, tocó las manos atadas del apóstol e inmediatamente sanó.

Josías, la persona que había entregado a Santiago, fue corriendo hacia él para implorar su perdón. Este hombre se convirtió a Cristo. Santiago le preguntó si deseaba ser bautizado. Él dijo que sí, por lo que el apóstol lo abrazó y le dijo: "Tú serás bautizado en tu propia sangre". Y así se cumplió más adelante, siendo Josías asesinado posteriormente por su fe. En otro tramo del recorrido, una mujer se acercó a Santiago con su hijo ciego para alcanzar de él la curación para su hijo, obteniéndola de inmediato.

Una vez llegado al Monte Calvario, el mismo lugar donde años antes fue crucificado nuestro Señor, Santiago fue atado a unas piedras. Le vendaron los ojos y le decapitaron. El cuerpo de Santiago estuvo un tiempo en las cercanías de Jerusalén. Cuando se desencadenó una nueva persecución, lo llevaron a Galicia (España) algunos discípulos.

En siglos posteriores y hasta el momento actual, numerosos fieles, principalmente de Europa, recorren total o parcialmente el "Camino de Santiago" que les conduce a la tumba del Santo, con el fin de pedir perdón por sus pecados y la gracia de renovar y profundizar su conversión a Dios.

Catedral de Santiago de Compostela (España)

Santiago Apóstol es Patrono de España y de las siguientes provincias y ciudades: 

- Santiago de Compostela (España)
- Santiago de Chile
- Caracas, Venezuela
- Santiago de Guayaquil (Ecuador)
- Santiago de Cuba
- Santiago de Querétaro (México)
- Santiago de Cali, (Colombia)
- Santiago de Guatemala
- Santiago de Veraguas (Panamá)
- Santiago de Chiuitos (Bolivia)
- Santiago de los Caballeros (Rep. Dominicana)
- Provincia de Santiago de México
- Saltillo Coahuila (México)
- Santiago de Sesimbra (Portugal)
- Alanje (Panamá)
- Santiago del Estero (Argentina)
- Baradero (Argentina)
- Provincia de Mendoza (Argentina)

Imagen del Apóstol Santiago que se venera justo encima de su sepulcro

Oración a Santiago Apóstol
¡Gran Apóstol Santiago, familiar cercano de nuestro Señor y aún más cercano a Él por lazos espirituales! Al ser llamado por Jesús entre los primeros discípulos y ser favorecido con Su especial intimidad, tú respondiste con gran generosidad, dejándolo todo para seguirle a la primera llamada. También tuviste el privilegio de ser el primero de los Apóstoles en morir por Él, sellando tu predicación con tu sangre.

“Atronador” en el entusiasmo en la tierra desde el cielo, te has mostrado defensor de su Iglesia una y otra vez, apareciendo en el campo de batalla de los cristianos para derrotar y dispersar a los enemigos de la Cruz, y llevar a los descorazonados creyentes a la victoria. Fuerza de los cristianos, refugio seguro de aquellos que te suplican con confianza, oh, protégenos ahora en los peligros que nos rodean.

Que por tu intercesión, nuestro Señor nos conceda su santo amor, filial temor, justicia, paz y la victoria sobre nuestros adversarios, tanto visibles como invisibles, y sobre todo, que un día nos conceda la felicidad de verlo y tenerlo con nosotros en el cielo, en tu compañía y la de los ángeles y santos para siempre. Amén.


Tomamos este precioso texto del blog amigo del Rvdo. Padre José Medina http://padrejosemedina.blogspot.com/

jueves, 21 de julio de 2011

TODO UN MES A LA VIRGEN DEL CARMEN


Todo un mes dedicado a Nuestra Madre Santísima del Carmen, de la que el Bto. Juan Pablo II fue un gran devoto y conocedor. Además, desde su ministerio petrino, favoreció grandemente a nuestra Sagrada Orden con la aprobación de nuestras Constituciones en 1990, día de la Inmaculada Concepción, a fin de perpetuar y salvaguardar la obra de nuestra madre Sta. Teresa de Jesús. A él le debemos una gran carta, en el 750 aniversario de la entrega del Santo Escapulario a S. Simón Stock, que transcribimos para conocimiento de todos. Creemos que es la mejor manera de rendir culto a nuestra Señora del Monte Carmelo y a su fiel y devoto hijo, el Papa más Carmelita y uno de los más grandes de los últimos tiempos.

MARÍA ESTRELLA DEL MAR Y FLOR DEL CARMELO.

1.El providencial acontecimiento de gracia, que fue para la Iglesia el Año jubilar, la induce a mirar con confianza y esperanza el camino recién emprendido en el nuevo milenio. "Nuestro paso, al principio de este nuevo siglo debe hacerse más ágil. (...) En este camino nos acompaña la Santísima Virgen, a la que (...) he consagrado el tercer milenio" (Novo millennio ineunten. 58).

Por eso, con profunda alegría he sabido que la Orden del Carmen, en sus dos ramas, antigua y reformada, quiere expresar su amor filial a su Patrona consagrándole el año 2001 a Ella, invocada como Flor del Carmelo, Madre y Guía en el camino de la santidad. Al respecto, no puedo menos de subrayar una feliz coincidencia: la celebración de este Año Mariano para todo el Carmelo tiene lugar, según cuanto transmite una venerable tradición de la Orden misma, en el 750° aniversario de la entrega del Escapulario. Es, pues, una celebración que constituye para toda la familia carmelitana una magnífica ocasión no sólo para profundizar su espiritualidad mariana, sino también para vivirla cada vez más a la luz del lugar que la Virgen Madre de Dios y de los hombres ocupa en el misterio de Cristo y de la Iglesia y, por tanto, para seguirla a Ella que es la "Estrella de la evangelización" (cf. ib.).

2.Las diversas generaciones del Carmelo, desde su origen hasta hoy, en su itinerario hacia el "Monte de la salvación, Jesucristo nuestro Señor" (Misal romano, oración colecta de la misa en honor de la Virgen del Carmen, 16 de julio), han tratado de modelar su vida según el ejemplo de María.

Por eso en el Carmelo, y en toda alma impulsada por un tierno afecto hacia la Virgen y Madre Santísima, florece la contemplación de Aquella que, desde el principio, supo estar abierta a la escucha de la Palabra de Dios y acatar su Voluntad (cf. Lc 2, 19. 51). En efecto, María, educada y modelada por el Espíritu (cf. Lc 2, 44-50), fue capaz de leer en la fe su propia historia (cf. Lc 1, 46-55) y, dócil a las inspiraciones divinas, "avanzó en la peregrinación de la fe y mantuvo fielmente la unión con su Hijo hasta la Cruz. Allí, por Voluntad de Dios, estuvo de pie (cf. Jn 19, 25), sufrió intensamente con su Hijo y se unió a su sacrificio con Corazón de Madre" (Lumen gentium, 58).

3.La contemplación de la Virgen nos la presenta mientras, como Madre solícita, ve crecer a su Hijo en Nazaret (cf. Lc 2, 40. 52), lo sigue por los caminos de Palestina, lo asiste en las bodas de Caná (cf. Jn 2, 5) y, al pie de la Cruz, se convierte en la Madre unida a su ofrenda y donada a todos los hombres en la entrega que el mismo Jesús hace de Ella a su discípulo predilecto (cf. Jn 19, 26). Como Madre de la Iglesia, la Virgen Santísima está unida a los discípulos y "persevera en la oración" (cf. Hch 1, 14), y, como Mujer nueva que anticipa en Sí lo que se realizará un día para todos nosotros en la fruición plena de la vida trinitaria, es elevada al Cielo, desde donde extiende el manto de protección de su misericordia sobre sus hijos peregrinos hacia el monte santo de la gloria.

Esa actitud contemplativa de la mente y del corazón lleva a admirar la experiencia de fe y de amor de la Virgen, que ya vive en sí cuanto todo fiel desea y espera realizar en el misterio de Cristo y de la Iglesia (cf. Sacrosanctum Concilium, 103; Lumen gentium, 53). Por este motivo, los carmelitas, tanto la rama masculina como la femenina, con razón han elegido a María como su Patrona y Madre espiritual, y ante los ojos del corazón la tienen siempre presente a Ella, la Virgen purísima que guía a todos al conocimiento perfecto y a la imitación de Cristo.

Florece así una intimidad de relaciones espirituales que incrementan cada vez más la comunión con Cristo y con María. Para los miembros de la familia carmelitana María, la Virgen Madre de Dios y de los hombres, no sólo es un modelo a imitar, sino también una dulce presencia de Madre y Hermana en la que se puede confiar. Con razón Santa Teresa de Jesús exhortaba: "Imitad a María y considerad qué tal debe ser la grandeza de esta Señora y el bien de tenerla por Patrona" (Castillo interior, III, 1, 3).

4.Esta intensa vida mariana, que se manifiesta en una oración confiada, en una alabanza entusiasta y en una imitación diligente, lleva a comprender que la forma más auténtica de devoción a la Virgen Santísima, expresada mediante el humilde signo del escapulario, es la consagración a su Corazón Inmaculado (cf. Pío XII, Neminem profecto latet, 11 de febrero de 1950: AAS 42 [1950], 390-391; Lumen gentium, 67). En el corazón se realizan así una comunión y una familiaridad cada vez mayores con la Virgen Santísima, "como "nueva manera" de vivir para Dios y continuar aquí en la tierra el amor del Hijo Jesús a su madre María" (Meditación mariana a la hora del Ángelus, 24 de julio de 1988, n. 2). Como dijo el beato mártir carmelita Tito Brandsma, se establece así una profunda sintonía con María, la Theotókos, transmitiendo como Ella la vida divina: "También a nosotros el Señor nos envía su ángel. (...) También nosotros debemos recibir a Dios en nuestro corazón, llevarlo dentro de nuestro corazón, alimentarlo y hacer que crezca en nosotros, de modo que nazca de nosotros y viva con nosotros como el Dios-con-nosotros, el Emmanuel" (De la relación del beato Tito Brandsma en el Congreso mariológico de Tongerloo, agosto de 1936).

Este rico patrimonio mariano del Carmelo se ha convertido con el tiempo, mediante la difusión de la devoción del Santo Escapulario, en un tesoro para toda la Iglesia. Por su sencillez, por su valor antropológico y por su relación con el papel que desempeña María con respecto a la Iglesia y a la humanidad, el pueblo de Dios ha acogido profunda y ampliamente esta devoción, hasta el punto de encontrar expresión en la memoria del 16 de julio, presente en el calendario litúrgico de la Iglesia universal.

5.Con el signo del escapulario se manifiesta una síntesis eficaz de espiritualidad mariana, que alimenta la devoción de los creyentes, haciéndolos sensibles a la presencia amorosa de la Virgen Madre en su vida. El Escapulario es esencialmente un "hábito". Quien lo recibe se une o se asocia, en un grado más o menos íntimo, a la Orden del Carmen, dedicada al servicio de la Virgen para el bien de toda la Iglesia (cf. Fórmula de la imposición del escapulario, en el "Rito de la bendición e imposición del escapulario", aprobado por la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos, 5 de enero de 1996). Por tanto, quien se reviste del escapulario se introduce en la tierra del Carmelo, para "comer sus frutos y sus productos" (cf. Jr 2, 7), y experimenta la presencia dulce y materna de María en su compromiso diario de revestirse interiormente de Jesucristo y de manifestarlo vivo en sí para el bien de la Iglesia y de toda la humanidad (cf. Fórmula de la imposición del escapulario).

Así pues, son dos las verdades evocadas en el signo del Escapulario:

- por una parte, la protección continua de la Virgen Santísima, no sólo a lo largo del camino de la vida, sino también en el momento del paso hacia la plenitud de la gloria eterna;

- y por otra, la certeza de que la devoción a Ella no puede limitarse a oraciones y homenajes en su honor en algunas circunstancias, sino que debe constituir un "hábito", es decir, una orientación permanente de la conducta cristiana, impregnada de oración y de vida interior, mediante la práctica frecuente de los sacramentos y la práctica concreta de las obras de misericordia espirituales y corporales. De este modo, el Escapulario se convierte en signo de "alianza" y de comunión recíproca entre María y los fieles, pues traduce de manera concreta la entrega que en la Cruz Jesús hizo de su Madre a Juan, y en él a todos nosotros, y la entrega del apóstol predilecto y de nosotros a Ella, constituida nuestra Madre espiritual.

6.Un espléndido ejemplo de esta espiritualidad mariana, que modela interiormente a las personas y las configura a Cristo, primogénito entre muchos hermanos, son los testimonios de santidad y sabiduría de tantos santos y santas del Carmelo, todos crecidos a la sombra y bajo la tutela de la Madre.

También yo llevo sobre mi corazón, desde hace mucho tiempo, el Escapulario del Carmen. Por el amor que siento hacia nuestra Madre Celestial común, cuya protección experimento continuamente, deseo que este año mariano ayude a todos los religiosos y las religiosas del Carmelo y a los piadosos fieles que la veneran filialmente a acrecentar su amor y a irradiar en el mundo la presencia de esta Mujer del silencio y de la oración, invocada como Madre de la misericordia, Madre de la esperanza y de la Gracia.
Con estos deseos, imparto de buen grado la bendición apostólica a todos los frailes, las monjas, las religiosas, los laicos y las laicas de la familia carmelitana, que tanto se esfuerzan por difundir entre el pueblo de Dios la verdadera devoción a María, Estrella del mar y Flor del Carmelo.

JUAN PABLO II

miércoles, 22 de junio de 2011

PROFESIÓN SOLEMNE DE H. ISABEL Mª DE LA TRINIDAD

Toda para Dios y en Él a todos

El pasado día 8 de Noviembre del 2010 tuvo lugar en nuestra Comunidad la Profesión Solemne de Hna. Isabel Mª de la Trinidad, que en el vídeo emite sus Votos. No habíamos colgado este vídeo porque no sabíamos hacerlo, pero ahora lo podemos compartir con todos, gracias a las nuevas tecnologías, que queremos también aprovechar para daros a conocer nuestra vida y nuestros eventos especiales.
También, hemos tomado la iniciativa de compartiros parte de la homilía que nuestro padre Provincial, fray Miguel de María O.C.D. dijera en dicho acto, para que podáis gozaros con nosotras de tan buena predicación. 
Esperamos que os guste esto y os sirva de meditación, como a nosotras nos sirve de vida. Unidos siempre en el Señor y nuestra Stma. Madre del Carmen. 

lunes, 20 de junio de 2011

El porqué de los contemplativos

Para responder a la pregunta de hoy, se necesita mayor sabiduría humana que la que poseemos entre estos claustros. Por ello, recurrimos a dos grandes Obispos españoles para que nos lo expliquen. Ellos nos dirán el sentido de la jornada "Pro orantibus" en el día preciso dedicado a la Santísima Trinidad..
Los Obispos son muy queridos por las monjas contemplativas, que rezamos constantemente por ellos y sus ministerios, por sus Presbíteros, Diáconos y Fieles laicos.  Los Obispos en cuestión, que nos van a hablar de lo que es la vocación contemplativa, serán Monseñor Asenjo, Arzobispo metropolitano de la ciudad de Sevilla, y Monseñor Ginés García Beltram, de la Diócesis de Guadix.

El primero, monseñor Asenjo, que es Sacerdote alcarreño, nos dice:



Celebramos en este domingo la solemnidad de la Santísima Trinidad. En ella toda la Iglesia se hace confesión de la gloria de Dios, adoración y acción de gracias a la Santísima Trinidad, a la que fuimos  consagrados en nuestro bautismo. Desde entonces, formamos parte de la familia de Dios: somos hijos del Padre, hermanos del Hijo y ungidos por el Espíritu. La Trinidad santa nos abre sus puertas, nos introduce en su intimidad y hace que participemos de la vida divina. La nuestra, en consecuencia, debe ser una vida "en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo", es decir en, con y para la Trinidad. Para que nunca olvidemos que esta debe ser nuestra aspiración más verdadera, en este día la  Iglesia celebra la jornada  "Pro orantibus", dedicada especialmente a las monjas contemplativas. En esta jornada damos gracias a Dios por este tesoro, verdadero torrente de gracia y de energía sobrenatural para todos nosotros. Hoy tenemos muy presentes en la oración a estas hermanas nuestras, que hacen de su vida una ofrenda a la Trinidad y una plegaria constante por todos nosotros. Ellas son testigos del amor más grande y de la vida en Dios y para Dios, que todos estamos llamados a vivir y de la que gozaremos definitivamente en el cielo. Con su testimonio nos están diciendo cuáles son los valores permanentes en los que debe afincarse nuestra vida,  entre los que destaca como valor primero el reconocimiento explícito del primado de Dios, constantemente alabado, adorado, servido y amado con la mente, el alma y el corazón (Mt 22,37).  
  Nuestras hermanas contemplativas nos recuerdan a todos nuestra vocación más autentica y nos enseñan a vivirla. Ellas oyeron un día la invitación del Señor a seguirle, lo dejaron todo y respondieron con prontitud a su llamada. Viviendo como Él en pobreza, castidad y obediencia, encarnan el espíritu de las Bienaventuranzas. En la soledad, el silencio, el culto divino, la ascesis, la oración y la mortificación, dedican su 
vida a la contemplación de Dios. Viviendo la vida comunitaria  y siendo de verdad un sólo corazón y una sola alma, son para todos signo de fraternidad en medio de un mundo golpeado por tantas fracturas, heridas y divisiones.  
    El  lema  de  la  Jornada de este año es "Lectio divina, un camino de luz”. No podía ser otro, después  de la publicación  de la Exhortación Apostólica  “Verbum Domini”. En el origen de esta vocación peculiar está la Palabra personalísima, que entre brumas y oscuridades, un día les susurró en el oído: “Ven y sígueme”, esa Palabra que después ha ido alimentando su vida interior a través de la Lectio divina, siendo la fuente primera de su oración y meditación y la inspiradora de su consagración religiosa.  
  Las contemplativas nos enseñan a apreciar y amar la Palabra de Dios, el camino más corto para conocer al Señor. Sólo se ama aquello que bien se conoce. Sólo amaremos de verdad al Señor y nos entusiasmaremos en su seguimiento e imitación, si nos dejamos fascinar por su vida, si de verdad le conocemos a través de la lectura asidua de  su  Palabra.  Como nos dice San Jerónimo, "desconocer la Escritura es desconocer a Cristo”, pues en ella se encuentra "la ciencia suprema de Cristo" (Fil 3,8).


El segundo, monseñor García Beltrán, refiere a sus diocesanos:

Hoy son muchos los que cansados de correr y hartos de la monotonía y el sin sentido de lo cotidiano, buscan los monasterios. Las hospederías de las casas habitadas por los contemplativos se han convertido en un reclamo turístico para aquellos que necesitan de paz y de sosiego. No todos son atraídos por la vida espiritual, pero todos reconocen con su opción el valor que tiene este estilo de vida.
 Por ello es lícito que nos preguntemos: ¿Por qué hay hombres y mujeres que viven así?; ¿qué les mueve a entregar su vida en la contemplación?. La respuesta puede parecer obvia, pero no por eso hemos de dejar de repetirla. Los monjes y las monjas han elegido a Cristo, y con él, la mejor parte. Han renunciado a lo transitorio por lo permanente, a lo temporal por lo eterno, a lo penúltimo por lo último. Son la parte de la Iglesia que no se ve, que no se oye, pero que aporta lo más sabroso de la experiencia de fe: estar con el Señor y llevarle hasta su corazón las alegrías y las esperanzas de los hombres, los sufrimientos y las angustias de la humanidad. Los contemplativos son expertos en humanidad porque son expertos en la vida íntima de Dios. 
 Este año se nos propone como lema de esta Jornada: “Lectio divina, un camino de luz”. En la lectura orante y contemplativa de la Palabra de Dios encuentran la luz que baña la existencia humana y que nos revela el verdadero rostro de Dios. Dios sigue hablando, y las Escrituras santas son palabra viva y eficaz, dicha para el hombre de todos los tiempos, por eso, basta con acercarse a ella reverentemente, buscando a Dios, para encontrarlo a Él y encontrarnos a nosotros mismos. El encuentro existencial con el Dios que se revela da profundidad a la vida y la llena de sentido. La paz de los contemplativos no es el resultado de la falta de problemas o de la despreocupación por todo lo que ocurre en el mundo; la vida contemplativa no es una huida del mundo, todo lo contrario, es llegar al corazón de ese mundo para llenarlo de Dios. Los contemplativos están en el mundo desde Dios.
 Los contemplativos son una gran provocación en medio del mundo del ruido y de la prisa. En el silencio, haciendo del tiempo un horizonte de eternidad, anuncian lo que verdaderamente es importante: Dios mismo.
 Esperamos que estos dos grandes obispos de nuestra Iglesia, hayan iluminado suficientemente vuestro conocimiento acerca del carisma específico, que tenemos las monjas y monjes contemplativos, dentro del Cuerpo Místico de Cristo.
Unidos siempre en la oración, con Cristo y nuestra Madre Santísima, la Virgen María, seguimos a vuestra entera disposición. Esperamos que recéis por nosotras algunos días más durante el año, pues os necesitamos también, para perseverar en nuestra misión y para que las almas llamadas por el Señor sean generosas y den un SÍ completo, como nosotras lo damos cada día. Dios os bendiga.
Dios nos habla en las Sagradas Escrituras.
Escuchémosle haciendo silencio y dejando todo lo demás,
porque SÓLO DIOS BASTA.
  

sábado, 28 de mayo de 2011

LO VALIOSO QUE SOMOS

VÍDEO DE LA PROFESIÓN SIMPLE DE HNA. Mª DEL CARMEN DE LA EUCARISTÍA


Fray Angel Mª de la Cruz O.C.D., Secretario Provincial, presidió  la ceremonia, que fue concelebrada por D. Juan Garrido Sanjuan, que es nuestro querido confesor. 

jueves, 26 de mayo de 2011

PROFESIÓN DE VOTOS SIMPLES DE HNA. Mª DEL CARMEN DE LA EUCARISTÍA


El pasado día 7 de Mayo hizo su Profesión Simple, por un trienio, nuestra querida novicia, Mª del Carmen de la Eucaristía.
La ceremonia estuvo presidida por nuestro Secretario Provincial, fray Ángel Mª de la Cruz, que solemnizó la homilía con unas bellísimas consideraciones sobre la vida de la Carmelita Descalza, nuestra misión en la Iglesia y el paso valiente de nuestra hermana hacia una consagración total a Jesucristo, según el espíritu y la letra de nuestra Regla: "Vivir en obsequio de Jesucristo" y servirle fielmente, velando día y noche en oración y en generosa penitencia, por la salvación del mundo y la santificación de los Sacerdotes.
Concelebró con él nuestro querido Confesor, D. Juan Garrido, que sirvió con abnegación y solicitud, como siempre lo hace, al padre en el altar y a nuestra pequeña Comunidad, con su presencia amable y edificante.
En la ceremonia, tras las preguntas del ritual de Profesión, en las que el padre interroga a la novicia acerca de su voluntad y libertad, para tomar la decisión de consagrarse a Dios más perfectamente, por la guarda de los consejos evangélicos de obediencia, castidad y pobreza, la hermana respondiendo afirmativamente, realizó su Profesión de Votos Temporales o Simples en manos de nuestra venerada Madre Priora, Mª Antonia del Espíritu Santo. 












Del acto somos testigos tanto los Presbíteros como todos los asistentes al acto; en primer lugar, su Comunidad que la acoge, y además todos los fieles que asistieron al acto, que fueron muchísimos, pues la Capilla estaba a rebosar, incluidos los padres de la neo profesa, que pudieron asistir con la invitación que les hicimos, ya que vienen de Perú y no tienen medios económicos para poder desplazarse hasta aquí. Ellos, sus padres, estaban tan radiantes de alegría como pudiera estarlo la misma hija; así es la generosidad de los buenos padres cristianos, que ven como una gracia especialísima que el Señor quiera escoger a una de sus hijas para esposa suya.
Esta consagración religiosa en el Carmelo tiene unas connotaciones muy particulares en el seno de la Iglesia Católica. Porque, "el Carmelo es todo de María" (Carmelus totus marianus est). Por ello, la consagración religiosa y la vida cristiana vivida en el Carmelo tienen como meta, según la espiritualidad de la Orden, la perfección de la caridad, del amor de Dios y del prójimo; la tensión hacia la santidad que caracteriza nuestra vida tiene en la Virgen María no sólo el modelo más alto sino también la compañía más eficaz; nuestra vida consagrada al servicio de Cristo y de la Iglesia tiene en el amor de la Virgen su ejemplo más aleccionador; además, la doctrina y la experiencia espiritual de nuestros Santos, indican que María es la Madre que acompaña nuestro camino de vida espiritual para que lleguemos, de su mano, "hasta la cima del Monte de la Perfección, que es Cristo" (La Virgen María en nuestra vida. SECRETARIATUS GENERALIS PRO MONIALIBUS O.C.D.)


Durante la ceremonia hay momentos muy emotivos: las peticiones de la nueva Profesa (la misericordia de Dios, la pobreza de la Orden y la compañía de la hermanas, en este Monasterio de Carmelitas Descalzas de Nuestra Señora de las Vírgenes); el interrogatorio del padre que preside la asamblea...



Las respuestas afirmativas de la que va a profesar, muestra inequívoca de una "determinada determinación" de la voluntad a consagrarse por entero al servicio del Señor y de su Santísima Madre, en este vergel privilegiado de la Iglesia, que es el Carmelo Descalzo.



La emisión de los Votos Religiosos por parte de la novicia que, desde ese momento pasa a ser Sponsa Christi, esposa del Crucificado por amor. Así ella, toma en su propia vida la alianza que su Esposo divino le otorga, como prenda de desposorio eterno: el crucifijo, que llevará junto a su corazón y bajo el escapulario santo de Ntra. Stma. Madre del Carmen, será el sello con que Jesús la desposará: "De hoy en adelante mirarás por mi honra como verdadera esposa mía", dijo Ntro. Señor a nuestra santa Madre Teresa de Jesús en sus desposorios místicos. Por ello, la Carmelita no llevará alianza al dedo, sino su crucifijo, a quien apretará fuertemente contra su pecho en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, en los gozos y en las tinieblas de la fe...y, por último, al expirar el último aliento de amor en esta tierra, para comenzar su misión eterna en los Cielos. Entonces comenzará, como Sta. Teresita del Niño Jesús, a derramar gracias sin cuento sobre las almas, que tomará del Corazón Sagrado de su Esposo, abierto para siempre por nuestro amor.










Otro momento muy emotivo es la postración final de la nueva Profesa en el suelo, como signo visible de su muerte al mundo y a su vida anterior, para vivir a partir de ese momento la vida de la mujer nueva, a imagen de nuestra Madre Santísima del Monte Carmelo, a quien pretendemos imitar en sus virtudes dentro de nuestras pobres capacidades. Y, por supuesto, los abrazos de todas las hermanas como acogida fraterna y felicitación a la hermana.












Tras la ceremonia tuvimos un encuentro de familia con todos los que quisieron acercarse al locutorio, para felicitar a la novia y a la Comunidad. A todos agradecemos infinitamente su compañía e imploramos del Señor una gran bendición para sus almas y las de todos los suyos.
Digna de mención aparte es la dedicación y el buen hacer, totalmente desinteresado y profesional, de nuestra "reportera gráfica particular", Ana García Sánchez, hermana carnal de nuestra hermana Teresita Mª del Niño Jesús, que en todo momento está a nuestra disposición para lo que necesitemos de ella. Que el Señor se lo recompense, porque es una gran obra de caridad recoger la ceremonia en vídeo, para que puedan verla sus hermanos, abuelos y demás familiares que no han podido asistir al acto.
Como verán toda esta fiesta es del todo "celestial y divina", como diría Santa Teresa, nuestra madre, del gran San Juan de la Cruz, padre nuestro. Con todo, la fiesta fue tan espiritual y, a la vez, tan en familia, que nos dieron las tantas en el locutorio, compartiendo amigablemente con los padres de la hermana y demás familiares y amigos asistentes. Un día de Cielo que, Dios quiera y permita, sea eterno para nuestra querida hermana.

D. Nazario Altamirano y Dña. Susana Tarrillo, padres de la nueva Profesa

viernes, 29 de abril de 2011

JUAN PABLO II BEATIFICACIÓN


Para que la Pascua sea aún más gozosa y el día de la Divina Misericordia se revista de gloria aún mayor, el próximo domingo, día 1 de Mayo, será beatificado nuestro muy querido Papa, Juan Pablo II magno.
Unidas a toda la Iglesia, en acción de gracias a Dios, que nos regaló semejante Pastor y Guardián, para nuestras almas y para la edificación y consolidación de nuestra Fe en Cristo, elevamos un canto de alegría rebosante por tal evento. Mucho le debemos las Carmelitas Descalzas a tan venerado Padre. Que él nos alcance, desde el Cielo donde mora, las gracias necesarias para vivir nuestra Regla y Constituciones con el fervor y el amor que quiere Dios y quiso Ntra. Santa Madre Teresa al fundarnos.
En la plaza de S. Pedro, del Vaticano, estaremos todas las Carmelitas acompañando a nuestro "dulce Cristo en la tierra" actual, Benedicto XVI, a quien amamos y veneramos como a santo en vida y sabio entre los sabios. Que el Señor nos lo conserve muchos años y le consuele y conforte en la batalla de cada día.


¡¡ALELUYA, CRISTO VENCIÓ!!

Tras los días de la Semana Santa, vividos intensamente en todo el orbe cristiano, y con un sabor muy especial en los Carmelos de todo el mundo,  hemos iniciado el Tiempo Pascual. En él celebramos la Resurrección de Cristo, nuestro Señor, "pues si Él no hubiese resucitado vana sería nuestra Fe. Pero no, Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos, para llevar a la consumación su obra Redentora." Con Cristo todos hemos resucitado y estamos ya destinados a compartir su Gloria, como coherederos suyos en el Reino.

Resucitado de la Parroquia de Iriépal,
que se estrenará en la Pascua del año 2012. 


   Por ello, la vida del cristiano, la vida de la Carmelita Descalza ha de estar inundada del gozo pascual y contagiarlo a este mundo, tan necesitado de la verdadera felicidad, paz y alegría.
Pero el hombre de hoy se debate en miles de asuntos espinosos que le llenan el alma de tribulación e incertidumbre: guerras, hambre, reveses económicos, enfermedades, terrorismo, mentiras..., y sobre todos ellos, miedo. Un miedo intrínseco a todas estas realidades, en las que se desenvuelve realmente su vida diaria. No podemos olvidarnos de esta verdad y es por eso más urgente nuestro testimonio de Cristianos; de creyentes y seguidores del Cristo, que venció la muerte tras haber despreciado la ignominia de la pasión y la muerte en cruz. Nuestra vida debe ser transparencia de ese gozo, para que los hombres encuentren una razón para seguir esperando y luchando por un mundo mejor. La Fe y la Razón, que tanto insiste nuestro querido Santo Padre, Benedicto XVI, que están íntimamente unidas en Aquel, que es la Verdad  misma y en Quien se apoya todo el existir del hombre. Bien es verdad que siempre tenemos la tentación de Pilatos, de preguntar ¿qué es la verdad? y no querer esperar la respuesta, dando la espalda a la Verdad misma, presuponiendo que en ese Hombre, destrozado por el flagrum, no puede encontrarse la solución a ninguno de nuestros interrogantes. Es entonces, cuando el cristiano debe dar razón de su Fe y su Esperanza, viviendo una vida nueva, semejante a la de Cristo, que haga la diferencia y que al menos, interrogue la conciencia de los nuevos pilatos de nuestro tiempo.

CRISTO HA RESUCITADO. RESUCITEMOS CON ÉL.

Vivamos vida nueva y, ya que hemos resucitado con Cristo,
busquemos las cosas de allá arriba, donde está Él, sentado
a la derecha del Padre, en su Reino, por los siglos. Amén.


viernes, 8 de abril de 2011

A DOS DÍAS


A dos días del Domingo de Pasión debemos encontrarnos ya muy cerca del Maestro; sentir los latidos de su acelerado corazón; intentar, por todos los medios, tener los mismos sentimientos que tenía Cristo en estos momentos de su vida terrena.
Va subiendo, acompañado de sus discípulos, de la Galilea a Jerusalén. Realmente suben, incluso topográficamente hablando, pues Galilea se encuentra por debajo del nivel del mar, mientras Jerusalén se alza unos 700 m. sobre el mismo. 
Pero, suben en una ascensión "tensional" del ánimo; se diría que, casi con alegría. "Jesús se adelantaba", dice el evangelista, y los discípulos le seguían, con buen humor primero, luego con algo de miedo; pues, el Maestro les dijo: "Veis que estamos subiendo a Jerusalén. Allí el "Hijo del hombre" va a ser entregado, por los Sumos Sacerdotes, a los gentiles. Le azotaran, le escupirán y lo matarán; y al tercer día resucitará". 
Muchas son las veces que el Señor les ha hecho este anuncio, y muy a las claras; pero, ahora lo ven más cercano, más real, puesto que con anterioridad le habían querido impedir subir a la fiesta de la Pascua en esta ocasión, pues ven muy encrespados los odios de los jefes judíos hacia el Maestro.
Él, al principio, dijo que no subiría, para evitar ir acompañado de sus  familiares y amigos, evitando con ello que los que le esperaban lo localizaran por los suyos. Pero luego, como de incógnito, sube Él también, acompañado de los apóstoles y discípulos más cercanos. 
De nuevo, el deseo del Señor de no adelantar "su hora"; de cumplir, todo lo que el Padre le encargó, a su debido tiempo; de no transgredir, ni en lo más mínimo, la Voluntad Divina que, desde el primer pecado de Adán, estaba decretada en el seno de la Trinidad Santísima.
Ellos llevan miedo, pero Cristo "se les adelantaba", como quien tiene prisa de alcanzar la meta de su misión salvadora. Como el montañero que escala mirando siempre a la cima, con el inmenso anhelo de verse en ella, pero con el vértigo de la altura, cuánto más sube y se acerca a ella. 
¿Tendría miedo también el Señor en su corazón de verdadero hombre? Seguramente. En el huerto le veremos sudar sangre y pedir que se aparte ese cáliz de la Pasión, que sobreviene inexorablemente, pero sin que deje de cumplirse el querer del Padre. Mas, a la vez que su corazón sentía miedo, sentiría ése ardiente deseo, que luego confesaría a los suyos, de comer la cena pascual, la última cena con sus discípulos, preludio de su entrega redentora en la cruz del calvario.
Estos sentimientos encontrados son los que muchas veces tenemos los seguidores de Cristo; por tanto, vamos por buen camino si, al miedo natural que nos causa el sufrimiento y la cruz, añadimos el deseo ardiente de corredimir el mundo "supliendo en nosotros lo que falta a la Pasión de Cristo". ¿Es que podía faltar algo a esta pasión? Ciertamente, porque el Cristo total lo formamos todos los cristianos, los que hemos sido bautizados en Él y hemos sido anexionados a su muerte y resurrección.
Acompañemos al Maestro en esta subida a Jerusalén; a la Jerusalén mística donde todos los hombres han de ser salvos; a la Jerusalén, ciudad de paz, en que el Hijo del hombre ha de reinar en todos los corazones, por Él y para Él creados. Porque el Reino de Dios, como ha dicho Su Santidad, Benedicto XVI, en su libro Jesús de Nazaret, es la Soberanía de la Trinidad admitida y recibida y vivida por todos los hombres, que es y será la verdadera y auténtica felicidad de cada una de sus criaturas; ésa felicidad que tanto buscamos y anhelamos, errando casi siempre el único Camino para conseguirla.

sábado, 26 de febrero de 2011

CANTO DE COMUNIÓN

Éste fue ayer el canto de Comunión, con que obsequiamos a nuestra Madre Mª Antonia, en sus Bodas de Oro, pero bastante mejor cantado por Andrea Bocelli.

ASESINO CAMINO DE LOS ALTARES


Jesucristo sólo «canonizó» a una persona, y era un ladrón y un asesino. «Hoy estarás conmigo en el paraíso», le dijo al criminal crucificado a su lado. Desde entonces, una multitud de delincuentes condenados a muerte se han reconciliado con Dios poco antes de ser ejecutados, pero ninguno lo hizo de una forma tan intensa como para que la Iglesia se plantease su beatificación. El joven francés Jacques Fesch, que mató a un policía durante un atraco, es la excepción. La diócesis de París ya ha cerrado la fase diocesana de su proceso de beatificación y ha remitido todo el material a Roma.

El 1 de octubre de 1957 Jacques Fesch acababa su diario de prisión con estas palabras: «Dentro de cinco horas veré a Jesús». Poco después, era guillotinado. Pero su diario, en el que recogía sus años de prisión, su conversión y arrepentimiento, fue publicado por su esposa y su hija y desde entonces ha tocado miles de almas dentro y fuera de las cárceles.

«Un preso me dio a conocer la historia de Fesch cuando yo era capellán en la cárcel Regina Coeli de Roma», explicaba hace un par de años el cardenal Angelo Comastri, uno de sus devotos. «Es un testimonio único: joven descentrado de rica familia, se convierte en asesino y es condenado a muerte. Tenía 27 años. En la cárcel vive una conversión radical, fulgurante, alcanzando altas cumbres de espiritualidad», resumía el cardenal, buen conocedor del mundo de la cárcel.

El 2 de diciembre de 2009, Monique, la hermana de Jacques, acompañada del biógrafo Ruggiero Francavilla, mostró a Benedicto XVI las cartas que su hermano escribió en la cárcel. «Yo fui su madrina de bautismo y visitándole en la cárcel, seguí de cerca su extraordinaria conversión», explicó Monique, ocho años mayor que Jacques.

La vida del joven Fesch, de familia católica y acomodada, fue de absurdo en absurdo desde que perdió la fe a los 17 años. A los 21 años contrajo matrimonio civil con su novia embarazada. Su suegro le consiguió un puesto en su banco. Usaba el dinero para vivir la vida de un «playboy». 

Abandonó a su esposa y su hija y se fue con otra mujer, que le dio un hijo más. Harto de todo, a los 24 años fantaseaba con comprar un barco y huir al Pacífico. Sus padres no le dieron el dinero, así que atracó a Alexandre Sylberstein, un cambista que trabajaba con monedas de oro. Herido pero consciente, Sylberstein dio la alarma. Fesch huyó, perdiendo sus gafas. Durante la huida disparó contra Jean Vergne, un oficial de Policía que le perseguía, causándole la muerte. Minutos más tarde fue detenido.

Guillotina y fe

Asesinar a un oficial de Policía era un crimen especialmente grave ante la Ley y la opinión pública. Fue condenado a muerte el 6 de abril de 1957. Fesch, en prisión, sólo mostraba hastío por todo, y se burlaba de la fe católica de su abogado. Pero después de un año en la cárcel experimentó una profunda conversión y se arrepintió intensamente. Aceptó su castigo con serenidad y se reconcilió con su esposa la noche antes de ser ejecutado. Ella y su hija honraron su memoria y su ejemplo de redención.

El diario, publicado por su familia con la colaboración de la hermana Véronique, una monja carmelita, y el padre Augustin-Michel Lemonnier, al principio fue recibido con desdén por el público francés, pero pronto se fue haciendo más popular y se reconoció su profunda espiritualidad. «En cinco horas, voy a ver a Jesús» cuenta con varias ediciones en España en la colección Arcaduz de Editorial Palabra.

Beatificación rigurosa

Un santo es un intercesor en el Cielo pero también un modelo a seguir. El 21 de septiembre de 1987, el cardenal parisino, Jean-Marie Lustiger, abrió una rigurosa investigación previa sobre el caso. La causa de beatificación se inició oficialmente en 1993 y ahora pasa de París a Roma. «Beatificar a Jacques Fesch no significa darle un certificado de buena conducta. Es reconocer su conversión de orden espiritual», explica el teólogo André Manaranche. Santa Teresita en la vida de Jacques Mientras que la justicia de los hombres, se abre paso a los procesos, los interrogatorios, los fiscales los cargos y los planes de defensa, el joven en la soledad de su celda va leyendo revistas y novelas clásicas. Además, el capellán y su abogado, Baudet, un converso, le ayuda a fomentar lecturas espirituales carmelitas. Jacques es golpeado por las figuras de Francisco de Asís, Teresa de Avila y Teresa del Niño Jesús a quien llamaba mi "pequeña Teresa". Después de un año de detención tiene una experiencia mística en la que, como informó en su carta, "como un fuerte viento que pasa sin saber de dónde viene el Espíritu del Señor me agarró".

A un amigo le dijo en una ocasión: "Ahora estoy realmente seguro para empezar a vivir por primera vez, estoy en paz y le encuentro sentido a mi vida, mientras que antes no era más que un muerto en vida.." Aislado en una celda pequeña comunica su fe con las letras que más tarde se convirtió en objeto de reflexión por los jóvenes católicos franceses.

A las 5:30 pm del primer día del mes de octubre de 1957 (la fiesta de Santa Teresita), funcionarios de prisiones que lo recogerá y lo encontraba arrodillado en oración junto a la cama ordenada. "Señor, no me abandones, yo confío en ti" - fueron sus últimas palabras. 

"¡Qué hermosa esta pequeña santa, ya que está tan cerca de nosotros! Por la pequeña vía sé que puedo levantarme. Desde las pequeñas cosas que no son muy difíciles. “Daré mi cigarrillo." Jacques se colca en el lugar de Pranzini: Ella salvó el alma a un hombre condenado a muerte y su caso era muy similar. Teresa de Lisieux se celebraba en ese momento, el 3 de octubre, Jacques espera a morir ese día: "Siento que se acerca quinta feira con mi pequeña Santa Teresita del Niño Jesús." Murió el 01 de octubre, el día después del Concilio Vaticano II, se convirtió en el día de la fiesta de Teresa.






JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD






¡¡Anímate a participar con todos los jóvenes católicos del mundo!! La JMJ es una experiencia que nunca olvidarás. ¡VEN! ¡Te esperamos en Madrid!http://www.facebook.com/jornadamundialdelajuventud

SALVE SOLEMNE DEL CARMELO

viernes, 25 de febrero de 2011

BODAS DE ORO


"¡Qué vacíos estarían nuestros claustros si no los llenara Dios!" (Bta. Isabel de la Trinidad O.C.D.)

Hoy, 25 de Febrero, hemos celebrado en intimidad las Bodas de Oro de la entrada de Nuestra Madre, Mª Antonia del Espíritu Santo, en el Carmelo.
Ha sido un día solemne, de gran júbilo para la Comunidad y para todos los familiares y amigos, que han podido asistir a la ceremonia de acción de gracias al Señor, por estos 50 años de consagración carmelita, que ha concedido a esta sierva suya, nuestra Madre Priora.
Al igual que nuestros claustros ¡qué vacía estaría el alma de la Carmelita si no la llenase Dios! Pero, el Dios que nos llamó, sin mérito nuestro alguno, y que nos hizo capaces, llena nuestras vidas con su Plenitud; para que así, podamos derramar en las almas "el buen olor de Cristo", con ese misterioso apostolado de la oración, el silencio y la generosa penitencia.
También, en palabras de la Bta. Isabel de la Trinidad, podemos decir al mundo una verdad escondida y muy necesaria de conocer: "He encontrado mi cielo en la tierra, porque el cielo es Dios y Dios está en mi alma." La Humanidad entera gime buscando la felicidad en donde no se encuentra; por eso, cuando comparten una fiesta como la de hoy y ven tan felices a las Carmelitas, con tan poca cosa como tenemos y somos, se admiran y se preguntan dónde estará el secreto de esa dicha, que incluso traspasa las rejas y los muros del Monasterio. Nuestra dicha es DIOS solo, porque "sólo Dios basta", como dijera nuestra Madre Santa Teresa de Jesús.
Así, han transcurrido los cincuenta años, de entrega generosa, de esta monja Carmelita Descalza, que dejó un día su casa, en Viñuelas, y a sus padres, Santiago y Margarita, para seguir al Señor que la llamaba en el profundo y secreto silencio del hondón del alma. Muchos años de miradas divinas, llenas de amor y misericordia, para que ella las derramase en las almas, primero de las Hermanas que les iban a ser confiadas en sus más de treinta años de Priora; pero también, en las almas de tantos como han podido experimentar sus desvelos de madre, cariñosa y tierna, llena de verdadero amor de Dios y caridad fraterna y desinteresada, y también de tantísimas otras que jamás sabrán (al menos en este mundo) a través de quién derramó
Dios en ellas las gracias: la conversión, la salud, el puesto de trabajo digno, la paz interior, el encuentro inesperado con un Sacerdote santo... Tantas y tantas cosas como suceden en la vida interior y exterior de los hombres, nuestros hermanos, para los que hemos sido consagradas y unidas a nuestro Esposo Divino y Crucificado, por toda la eternidad. A la medida de nuestra configuración con Él será el bien que repercuta en esta sociedad nuestra, que busca desesperadamente a Dios, aún sin saberlo.
La hermosa ceremonia ha sido presidida por nuestro Confesor, D. Juan Garrido, y concelebrada por nuestro Capellán, D. Lucas de la Villa. A ambos, desde este mini blog, queremos hacer llegar nuestro agradecimiento, así como a todos los que nos han acompañado y a los que no han podido estar presentes por ser día laboral, pero que han estado unidos a nuestras intenciones por medio de la oración.
El canto no ha salido del todo mal, según nos han dicho, a pesar de ser novatas en el gregoriano y los motetes latinos, que tanto gustan a nuestra Madre y a las jóvenes cantoras, que se han esmerado de lo lindo en prepararlo todo.
Tras la Santa Misa, hemos departido en el locutorio con los asistentes y, como eran todos como de la familia, se han quedado a comer en nuestra hospedería. Según las ponderaciones, el menú ha debido resultarles exquisito, de lo cual nos alegramos infinitamente y agradecemos al hermano de nuestra Madre, Ciriaco Viñuelas, la generosidad en su donativo, con el cual hemos podido tener "una comida de reyes". También agradecemos los donativos de otras personas asistentes, que prefieren el anonimato, y con los cuales podemos afrontar mejor gastos extraordinarios, que tenemos ahora por motivos de salud. Dios se lo recompense abundantemente a todos.
La tarde también la pasamos juntos en el locutorio, y allí mismo se improvisó una verdadera hora de oración contemplativa, con las palabras que a D. Juan le salen de su endiosada alma. Con ellas hemos considerado toda la obra de la Redención, comenzando por la Creación del ser humano por amor y continuando por la obra más acabada de ése mismo Amor Divino: la Santísima Virgen, prototipo del alma consagrada y espejo en el que nos debemos mirar, para saber cómo se corresponde al amor de todo un Dios.
Desde este sitio en internet, solicitamos a todos nos ayudéis con vuestras oraciones a dar gracias a Dios, por tantas gracias concedidas en estos años y para que el ejemplo de vida de nuestra Madre, Mª Antonia del Espíritu Santo, sea semilla para futuras vocaciones Carmelitas, en nuestra Comunidad y en toda la Orden, y aliciente para una mayor generosidad y entrega a la vida de santidad de las que convivimos con ella.
¡Bendito y alabado sea siempre Nuestro Señor Jesucristo!